RUTA DE LOS PENITENTES ‘08
Comienzo esta crónica sentado delante del ordenador, tecleando letras dedo a dedo, pues los dedos son casi lo único que todavía puedo mover. Inocente de mí, supuse que por haber hecho algunos viajes de 5 o 6 horas en moto, estaba preparado para todo. La próxima vez, recordare que 5+5 = 10… y mas 5 = 15, o sea, que 15 horas no tienen absolutamente nada que ver con 5 horas. No os dejéis embaucar por el nombre… es bastante más duro que una penitencia…
6:45 “Moterillos” , Plaza, Zaragoza:
Comenzó muy bien… chocolate, café, zumos, pastas y agua, el desayuno de los
campeones. Sorprende ver tanta moto junta, 270 con las de la organización,
salida escalonada, en grupos de 3 o 4 motos, a las 7:45 nos ponemos en marcha. 



Vista al norte, por la nacional hasta Huesca, tranquilos, tenemos todo el día por delante, primera anécdota con los dorsales, se sueltan y acabas pareciendo súper- coco, ninguno aguantara al final del día.



De Huesca por la N-330 hacia el mítico puerto del Monrepos, unos compañeros de Guadalajara me comentaron que les defraudo, mucho se habla de el por allá abajo.


Pasamos por Sabiñanigo , buscamos las montañas que ya se ven al fondo, cambiamos a la N-260 hasta alcanzar Biescas… empieza la diversión.


El puerto del Cotefablo es de mis preferidos, no hay una recta hasta Broto, una carretera fantástica en un marco incomparable, forma parte de la ruta transpirenaica, uniendo el Valle de Tena con el Valle de Ordesa.

Repostamos y de Broto bajamos hasta Ainsa por el Valle de Solana… pasamos rápido por Ainsa, volveremos dentro de unas horas.

Por la A-138 seguimos subiendo hacia las montañas, directos hacia Francia.

Pasado Ainsa, en todos los pueblos, bares y terrazas, encuentras algún motero almorzando, y decidimos hacer lo propio.



Por Ordesa hacia Bielsa, pasamos por el Congosto de las Devotas.




Paramos a comer antes de atravesar la frontera, Muy bien la organización, y la comida suficiente, aprovechamos a llenar los depósitos antes de pasar a Francia.





Nada mas atravesar el túnel de Bielsa nos sorprende un paisaje blanco.

en Francia es otra historia, carreteras muy enrevesadas, con curvas de herradura y carreteras sin apenas señalización… pero divertidísimas…



Aquí es todo un poco confuso, como no conocíamos la zona y David tenía muchas dudas con el mapa que nos dieron (yo ni lo llevaba) nos perdimos un par de veces hasta que comenzamos a seguir a un compañero que sabia hacia donde iba.




Pasamos Aragnouet, hasta
St-Lary-Soulan.
Coronamos
el mítico Col de Azet…

Pasamos por Loudervielle.


Un precioso lago y alcanzamos el siguiente puerto, Col de Reyresourde.

Atravesamos pueblos y aldeas… y alguna que otra casa solitaria, hasta Mountauban de Luchon,

Subimos al Col Du portillos, y nos encontramos de nuevo en España. Hacia el sur por la carretera Lérida- Vielha.

El túnel de Vielha, donde baja la temperatura 10 grados de golpe, me arrepentí de haberme desprendido de la ropa térmica.


Continuamos hacia el sur, entre Lerida y Huesca, hasta coger el desvío de Castejón de Sos, enlazamos con la carretera que baja de Benasque, y nos metemos de lleno en el Congosto de Ventamillo, estrecha y serpenteante carretera, entre macizos de piedra.

Pasado Campo, nos desviamos hacia Ainsa, a donde llegamos por segunda vez en el mismo día.
Parada para tomas un café en Boltaña.

Todavía nos quedaba una de mis carreteras preferidas, de Boltaña buscando de nuevo la N-330 por el Puerto del Serrablo.


El Puerto de Monrepos al contrario hacia Huesca.

De aquí como un autómata desde Huesca por autovía hacia Zaragoza, esos últimos kilómetros fueron los más duros, el cuerpo entumecido y la autovía, como siempre, muy aburrida. Llegamos a Zaragoza a eso de las 20:00, totalmente destrozados… pero deseando que llegue el próximo año, y la próxima penitencia.