1-Eygliers y el impetu.
Fui a Viena a buscar al pintor Gustav Klimt, y al arquitecto Otto Wagner, esta es la excusa para atravesar Francia, recorrer Italia longitudinal y transversalmente, introducirme en Austria, zigzaguear por las ciudades del norte y perderme por los pueblos del sur…
Aunque quizás todo esto era otra excusa para cruzar los Alpes por la GlocknerstraBe, una ruta mítica para los moteros, que me quede con las ganas de recorrer, y es que en Austria una tormenta de verano dura tres días.
Cruce la frontera por Ripoll, pase hasta Arles y Amelie.

Una vez acabados los pirineos, Francia era puro tramite hasta que tocara los Alpes, por lo que recorrí sin pena ni gloria la aburrida A9/E15,

Persignan, Beziers, Montpellier, Nimes… salida 21 Orange, y de ahí a perderme entre carreteras secundarias, D23, D977, D54, D13, D5…

Salí tan harto de autopista, que me tome demasiado a pecho lo de perderme en la Francia Alpina y lo conseguí, me perdí… y como estas cosas nunca vienen solas, comenzó a llover.

El paisaje mejoraba, el tiempo empeoraba, y yo cada vez mas perdido. Pueblos pintorescos, bonitos algunos, mas vulgares otros, mención a Vaison la Romair y Celliers… un lago precioso entre las montañas.

Volví a encontrarme por casualidad, y entre a un impresionante valle por Embrun, recorriendo la N94 hasta Eygliers, donde repose tras 12h ininterrumpidas en moto.
