Principal Almuerzos 2006 Almuerzos 2007 Almuerzos 2008 Almuerzos 2009 Almuerzos 2010 Viajes Rutas Videos Motorland

::::: ETAPA 7ª - Domingo 4 Nov. 2007 :::::

Ayer fue un largo día, pero el homenaje que nos dimos por los baretos de Logroño y el cómodo descanso nos han sentado bien. Cargamos el equipaje en la moto y partimos con tranquilidad hacia nuestro destino por un par de noches: San Sebastián.

No es una ciudad que nos resulte ajena; hace años pudimos disfrutar unas vacaciones por allí y guardábamos buen recuerdo: sus parques, la playa de la Concha, su puerto con el acuario, el monte Urgull con el castillo de la Mota y el Sdo. Corazón... Y cómo no, también recuerdos gastronómicos jeje, porque viniendo como venimos de zona de abundante tapeo, no podíamos olvidarnos de los pinchos. ¿Seguirá existiendo el bar aquel de las papas al ajillo tan ricas... o aquel otro, el de los marijulis... o esos hongos...?

Para la pernocta teníamos el tema resuelto. En su momento no pudimos pillar habitación en el que teníamos previsto, pero al final optamos por otro más que decente ubicado cerca de la playa de Ondarreta, en el Paseo de Igueldo. Buenas vistas desde allí arriba y, si dejábamos la moto en el hotel, caminatas aseguradas, lo que tampoco vendría mal después del abuse de pinchos al que pensábamos enfrentarnos

Pero bueno, que nos adelantamos. Estábamos en Logroño y nada más salir del parking del hotel, mirada al cielo... parece despejado, estupendo. Eso si, conforme ns vamos alejando de la ciudad hace algo más de frío y Pilar me dice que tiene las manos heladas, así que poquitas fotos por el camino...
Recuerdo haber dudado el camino a seguir, si tirar por el puerto de Lizárraga o por el de Urbasa, y ahora mismo no lo recuerdo bien ni tomé anotaciones (debió ser la resaca riojana ), aunque estoy casi seguro de que fuimos por el primero, evitando las autovías por una carreterilla que no estaba nada mal, con curvitas entretenidas y paisaje guapetón.
En cierto punto del trayecto nos sorprendió algo de lluvia, pero no llegó a ser severa. Si hubo que tener más de cuidado con la niebla, que se tornó densa, como puede verse:

 


 


El caso es que entre la niebla dificultando la visión del entorno y las manos heladas de la fotógrafa, no se tomaron más retratos del camino. Una lástima, pero tampoco se veía mucho más allá.

Seguimos rumbo a Sanse y en cierto momento Pilar me habló de parar en Idiazabal para comprar queso típico, como ya hiciéramos en Roncal. Para llegar debíamos desviarnos un poco y luego retroceder hacia el Sur, cosa que hicimos. Una vez allí observamos que no era una localidad rústica típica como habíamos imaginado; además había muy pocas personas por la calle, seguramente condicionadas por la climatología adversa que hacía, y muchos establecimientos cerrados -por ser Domingo, supusimos-. Así que después de callejear un poco y viendo que aquello era más industrial que artesano, pensamos que era tontería cargar con más peso cuando iba a ser igual que el que encuentras fácilmente en muchos supermercados.

Tras este lapso decidimos enfilar, ya sin más paradas, hasta Donostia. Consulté el navegador y vi que para llegar sin apenas rodeos había pocas opciones: o autovía, o a tramos por carreterilla paralela que estaría muy plagada de travesías. Como el tiempo no acompañaba optamos por la primera, y en honor a la verdad debo decir que es una de las autovías con paisajes más bonitos a su alrededor que hayamos visto por la piel de toro. Tanto bosque y tanto verde es todo un lujo.
Eso si, el tráfico denso, las bajadas de pendiente pronunciada terminadas en curvones y con suelo mojado por la llovizna no inspiraban mucha confianza llevando la moto tan cargada y, como se sabe, rueda fina de 21 pulgadas, pero aun así llevamos un ritmo más que decente (me sorprendí adelantando a motos turísticas de mayor cilindrada en esas condiciones), plantándonos en San Sebastián a la hora de comer. Nuevamente con ayuda del navegador de la PDA llegamos sin problemas hasta la puerta misma del hotel, y en poco tiempo teníamos el equipaje en la habitación. Duchita rápida, a vestirse de paisano chubasquero en ristre y, siendo la hora que era, sin demora a salir de pinchos, ñam, ñam!!!

Para no abusar ni provocar muchas secreciones gástricas, sólo decir que pasamos el resto del día bebiendo, comiendo, paseando, cafetito, copitas, más pinchos...

 


Recordando viejos tiempos, pasamos por el Tas Tas en busca de Cuba-Libres de ron añejo servidos en copón, con sus rodajitas de cítricos pasadas previamente por el borde, como debe ser jeje.
El cafetito es de Pilar; servidor no suele tomar esas bebidas, hay que cuidarse

 


Finalmente nos fuimos dando un largo paseo hasta el hotel, disfrutando de bonitas vistas nocturnas desde el paseo de la Concha de la ciudad, el Ayuntamiento, el monte Urgull...

 


 


 


 


Eso fue todo por hoy. Eso si, nos acostamos más relajados que otras veces, sabiendo que al día sgte. no había que levantarse temprano y volver a montar el petate, lo que se agradece cuando son tantos días viajando de continuo. Dejaríamos a la africana descansando que bien se lo merecía.


 



::::: ETAPA 8ª - Lunes 5 Nov. 2007 :::::

El día de hoy lo dedicamos a descansar, pasear por Sanse y cómo no, continuar nuestro tour de pinchos.

Mañana algo nublada, pero no fue a más.

 


Para llegar a la Concha atajamos por el parque del Palacio de Miramar, disfrutando de sus vistas y bien cuidados jardines.

 


Esta foto va dedicada a Carlos. Fíjate qué sorpresa amigo, lo que encontramos más allá de tierras mañas

 


No podíamos estar en Sanse sin pasar por nuestro bareto favorito de papas al ajillo, llevado además por gente simpática y de amena conversación. Huelga decir que las papas están ricas, ricas!!

 


Por la tarde estuvimos en un café bar con wifi y gracias a la PDA, repasando mapas, consultando previsiones meteorológicas, analizando reservas para próximas pernoctas, etc. Luego continuamos de paseo, visitando algunos monumentos, de tiendas... y no os voy a engañar jeje, haciendo tiempo para continuar luego de pinchos y cervecitas con alcohol jeje, que no tenía que conducir
Lo cierto es que al conocer de antes la ciudad, en esta ocasión nos dedicamos a actividades bastante relajadas y placenteras, dejando aparte el turisteo exhaustivo, pero no cabe duda de que La Bella Easo tiene mucho que ofrecer a todo el que la visite.

Hablé con Camba, al día sgte. nos veríamos en Bilbao. También con Arritwin, quien amablemente se ofreció a salir a nuestro encuentro cuando fuéramos por la costa.
Es una suerte contar con amistades africanas por la piel de toro, y más cuando son buena gente como ellos.

He puesto pocas fotillos para no cansar, ya que no hicimos ruta motorizada, aunque si que monté algo de dos ruedas...

 


En fin, un día completo de descanso que nos vino muy bien. Mañana de nuevo en marcha, con la fiel africana.
::::: ETAPA 9ª - Martes 6 Nov. 2007 :::::

Nos levantamos descansados y preparados para seguir en ruta. Asomados desde la ventana de la habitación, la mañana se presenta con cielos nublados, pero es posible que no tengamos lluvia, a ver si continua la buena racha.

Hoy nos despedimos de La Bella Easo y pondremos rumbo a Bilbao. Lo planificado es ir por la costa evitando la autovía: Zarautz, Getaria, Zumaia, Deba, Mutriku, Ondarroa, Lekeitio, Zelaieta, Gernika, Mundaka, Bermeo, pasarnos por la ermita de San Juan de Gaztelugatxe (recomendada por Arritwin cuando planificaba el viaje), y finalmente embocar hasta Bilbao. Si todo iba bien, nos encontraríamos con Arri en algún punto del camino, y posteriormente con Camba, ya a final de trayecto.

En principio una buena rutilla para echar una mañana de conducción relajada, pero por imprevistos se nos retrasó la salida más de lo deseable. Entre otros temas, la conexión mini-USB del cargador "on route" de la PDA había ido deteriorándose conforme avanzaba el viaje, y finalmente estaba ya casi muerta, debido a la presión que recibía de la bolsa sobredepósito. Para no retrasar más la salida, dejamos el tema confiando en poder resolverlo en Bilbao.

Muchas imágenes y videos se tomaron este día. Y no es para menos. Para empezar, si hay algo que envidio de ciertas ciudades norteñas es lo próximo que tienen el verde y los bosques; estás saliendo de la urbe y al poco te lo encuentras... en fin, con las calores sureñas estos lujos los tenemos complicados por abajo.

 


 


 


 


 



Como otras veces, he reunido cantidad de fotos en videos porque, aunque se pierde calidad de imagen (las originales están a buena resolución), se hace más ameno y, de paso, nos sirve para revivirlo como si fuéramos ruteando de nuevo por allí.

Desde SanSe hasta Getaria...



 

De Getaria a Mutriku tampoco está mal la cosa, verde a un lado y el mar al otro...

 



 


 


 


 



Entre Getaria y Mutriku:



 

Pensábamos encontrarnos con Arri por Ondarroa, pero debido a nuestro retraso en la salida nos los topamos antes de llegar. Tras los saludos iniciales, charloteamos un poco sobre bricomotos artesanos, como las defensas traseras o portaalforjas de su RD04, o los maletones de la mía. Pero al poco estábamos de nuevo en marcha y tuvimos el lujo de que nos escoltara el resto de la mañana por aquellas carreteras tan guapas y posteriormente hasta la mismísima lonja de maese Camba.
Como no hacía frío y la carreterilla era bastante chula, Pilar tomó cientos de fotos y algunos videos. Al llevar a Arri guiando delante, os vais a hartar de verle jeje, sólo espero que los flashes de la cámara no le dieran mucha tabarra. Estos videos van por tí, compañero

Entre Mutriku y Lekeitio:



 

Entre Lekeitio e Ibarrangelu:



 

Este otro son varias filmaciones unidas de los mismos tramos:



 

Y más video resumen, continuación desde Ibarrangelu:



 

Finalmente viendo la hora que era y tras hablar por teléfono con Camba, decidimos tirar ya para Bilbao. Bien porque nos íbamos a reunir con Maese, pero una pena dejar estas carreterillas tan molonas... en fin, allá que fuimos, de manera que tras un poco de carretera-autovía y esquivar el tráfico de entrada a la urbe, Arri nos condujo hasta la mítica lonja del gurú africano.

Unas fotillos de grupo cerca del santuario:

 



 


Camba había reservado mesa en un restaurante en las afueras de Bilbao, así que para allá que fuimos sin mucha dilación. Antes nos despedimos de Arri, quien no tenía bien el estómago aquel día y sabiamente recelaba del atracón que nos esperaba... una pena despedirnos tan pronto; vaya por delante nuestro agradecimiento por tan buena escolta. ¡Gracias Arri!

Conforme vamos saliendo, Camba señala una torreta estilo pirulí en lo alto de unos montes, allí está el sitio donde iremos a comer. Cuando nos vamos acercando, me comenta que su moto no tiene el embrague muy católico, que vayamos nosotros delante por la empinada carretera... jejeje qué bribón, lo que quería era verme conduciendo alegre y cómo me sorprendían luego unas curvitas paelleras con la africota tan cargada ...creo que no soy el único que pasó la prueba, y al parecer las peroleras sorprendidas en los mismos puntos traqueteaban de cardan cosa mala, verdad César?

Jeje, pero aun nos sorprendimos más cuando nos sentamos a comer, especialidad de la zona. Vaaaya tela la pechá de alubias que nos metimos entre pecho y espalda... y con tooodos sus "sacramentos"; faltaría más, eh maestro?

 


 


A servidor le gustan las alubias, pero éstas además estaban de escándalo y repetimos más de una vez. Con morcilla, chorizo, guindillas de Ibarra, otro con costillar, otro con.... cuando llegáramos a Asturias en unos días, iríamos bien entrenados para enfrentarnos a las famosas fabes
Y no podemos olvidar el postre; Pilar jamás había probado una cuajada tan suave y fina, buenísima. En resumen: TREMENDO HARTÓN DE COMER.
Retrato al salir:

 



No sin cierto esfuerzo tras tremendo atracón, subimos de nuevo a las africotas, dirigiéndonos hacia el Centro de Interpretación de Peñas Negras, para tomar un cafetito e instruirnos un poco con la importante y antigua historia minera de la zona, protagonista indudable del desarrollo económico-industrial bilbaíno.

Hacia el C.I. de Peñas Negras:



 

Aquí un retratillo con Maese junto a maquetas del funicular o vías de vagonetas para el transporte del hierro.

 



Una vez afuera contemplamos las vistas de la zona y de lo que fue el paraje minero de la Arboleda. Las antiguas minas encharcadas han dado lugar a algunos lagos en los que hoy día se pueden pescar carpas o truchas; luego nos acercaremos con Camba a alguno de ellos.

 


Charlando con Camba junto a unas vagonetas de la antigua explotación minera:

 


Muy bonitas las vistas desde allí...

 


Venga reina, un saludo heavy... (nada, ella es más señorita, servidor el cazurro)

 


Con Maese y las africanas:

 


Los caballos percherones tuvieron importancia en la zona; en su época fueron empleados para mover las vagonetas de las minas. Afortunadamente su vida hoy día es mucho más plácida.

 



Damos unas vueltas con las motos para ver la zona y los lagos...

Tras Peñas Negras:


 

 



 


 


 



Nos habla Camba de acercarnos a alguno de los lagos; aquello tiene varias pistas para disfrutar fuera del asfalto, pero en principio nos acercaremos un poco más por la carreterilla; vamos muy cargados y mejor no jugársela con la hierba húmeda.
Aquí el maestro explicándolo:



 

Y a uno de los lagos que llegamos, no sin pegarme un leve sustillo en el corto tramo de pista que tomamos; afortunadamente un patadón mantuvo el barco en su sitio. Qué se le va a hacer, los Tourance son alérgicos a la hierba mojada...

Retrato con el lago al fondo:

 



Aquí con master Camba y las africanas:

 


 


A continuación emprendimos el regreso a Bilbao. Por el monte, en una carreterilla estrecha en descenso, Camba se detiene y hago lo propio a su lado...
- Tengo el mejor método para detectar ruidos raros en la moto. Cuando vengo por aquí...
Y plas! Me apaga la moto por el botón rojo y sale disparado hacia abajo...
Me quedo un instante dudando, pero nada, si el maestro lo dice, allá que voy... y dejamos que las motos se embalen por la pendiente con el motor apagado. La falta de costumbre me hace arrancar el motor en algunos tramos, vamos muy cargados y no me fío de negociar algunas curvas cerradas a motor parado con tanto peso, pero al final me voy enviciando, enviciando... jejeje, sólo decir que me harté de probarlo en días posteriores por picos cántabros y asturianos, ojito que engancha
Qué crack este Camba, siempre aprendo cosas hablando con él... ¡OLE MAESTRO!

Finalmente llegamos a la urbe; esa carreterilla está muy poco transitada (sólo nos cruzamos con algún que otro ciclista) y nos ha dejado bastante cerca... le comento a Camba los resultados de su test: ruido raaaro en la zona delantera y un retemblor especialmente perceptible al frenar. Me habla de cambiarle los rodamientos de dirección, pero pienso que está complicado, ya ha oscurecido y mañana continuamos ruta hacia Cantabria...
- Nada,-me dice- eso se pone uno en serio, sin distracciones, y en hora y media, 2 horas, está cambiado.
Juer con Maese... en el foro siempre me como la moral cuando le oigo hablar de sus tiempos de taller para hacerle cosas a la moto...
- Mira, hacemos un poco de sitio; la subimos aquí, luego la levantamos por acá, se le afloja esto, luego...
Juasss, se me disipan las dudas en un momento; mejor que Maese no va a tocar nadie mi africana, así que dejamos a Pilar en la habitación del hotel y entramos la RD04 a la lonja. La lonja... ah la lonja... merecería una crónica por sí sola... herramientas, portátiles, piezas, recambios, alguna otra africana por allí y algunas joyitas que me enseñó, aparte de hablarme de otras que estaba esperando recibir... en fin, no revelaré nada más, pero vaya si se me pusieron los dientes largos. Camba, múdate al Sur y tráete la lonja esa contigo, hombre!!!

Pues bueno, nos pusimos al lío, no sin charletas y momentos de evasión en que me enseñaba alguna de sus joyitas (arf, arf, debí dejar pringao el suelo con las babas).
Moto sobre caballete neumático, se le van desmontando cosas para sacar el tren delantero, con un polipasto se la cuelga por detrás para facilitar el tema y pimpampum, ya están los rodamientos a mano. Entonces empezaron los problemas, primero para sacar las cazoletas de los viejos... había trazas de oxidación y aquello no salía por las buenas ni por las medio malas... así que Maese decidió convencerlos por las malas, Dremel en ristre. La cámara de fotos se la había quedado Pilar, así que no hay retratos de la faena, salvo alguna captura de poca calidad (del móvil).

 


 


Unos toques con la Dremel, unas cuantas chispas y vaya si los convenció... ya estaban fuera!
Ahora, a colocar unos nuevos. Pilla unos rodamientos cónicos y... no entran. Se les intenta convencer un poco pero nada, cagüenlamar, deben ser incrustaciones oxidadas. Por si las moscas, se hace la prueba con rodamientos de bolas como los originales y tampoco, vaya tela. Tras varios intentos con lima y tal, al final hubo que esmerilar un poco aquello hasta dejarlo en condiciones, pero llevó su tiempo y requirió de la habilidad del maestro, todo un crack sin duda.
Aprovechando que la horquilla estaba fuera, se le cambiaron los fuelles por otros negros, que le sentaban muuucho mejor. También le colocó Maese una plaquita que faltaba en una de las pinzas de freno. Y ya puestos, se le desmontó una de las maletas y le pudimos colocar una de las pletinas al portamaletas, que la llevaba en el baulete y no me dio tiempo a ponérsela antes de partir de casa. Seguro que me olvido de alguna cosilla, el caso es que al final estuvimos allí liados hasta bastante tarde. Termine contento por la africana (MUY contento y agradecido a Camba... te debo un buen homenaje sureño, amigo ), pero una pena que no pudiéramos salir aquella noche por Bilbao en compañía de Maese. Siendo la hora que era, a dormir un poco, que para mañana íbamos a salir con Camba y las africanas de nuevo hacia la costa vasca, a descubrir alguna de sus preciosidades, y por la tarde proseguiríamos la ruta por la piel de toro, hacia Cantabria. La cosa promete...
 

::::: ETAPA 10ª - Miércoles 7 Nov. 2007 :::::

Miércoles por la mañana, las cosas están medio preparadas pero la moto está en la lonja, donde la dejamos anoche parcialmente cargada. Camba se pasa por el hotel a recogerme y para allá que vamos. Una vez allí, tratamos de solucionar el problema del conector miniUSB del cargador de mechero de la PDA, intentando aprovechar uno que tiene Maese por allí, cortando y soldando los cables, pero no son exactamente iguales y no termina de funcionar, así que nos vamos a recoger a Pilar. Se le revisa nivel de aceite a la africota (desde Zaragoza no se lo miraba, ya le hacía falta un chute) y luego hacia el Media Market, donde hay suerte y aparece uno válido. De inmediato lo probamos; todo OK, otro problema solucionado y menos mal, porque el mapa que llevo en papel no es gran cosa, aun queda mucho viaje por la piel de toro fuera de las grandes vías y tirando sólo de batería con el GPS activo, la PDA daba pocas horas de autonomía.

Las africotas esperando junto al MM:

 


 


Pilar tenía hoy ganas de fotos. ¡Mirad a la cámara!

 


Una vez comprobado que el conector funciona, nos ponemos en marcha:

 


Buen tiempo, buenas temperaturas:

 


Peeero... ya va siendo hora de comer, no?

 


Camba ya tiene pensado el sitio, descuida que no vamos a salir por ahí con hambre, no...

 


Y nos lleva por un peculiar camino... ¡Hala, esto no nos lo esperábamos!
El puente colgante de Bizkaia, todo un símbolo:

 


Aunque hubo otros proyectos similares anteriores, este fue el primero en hacerse realidad en todo el mundo. Diseñado originalmente por un ilustre de la época, el arquitecto e ingeniero vizcaíno (nacido en Francia, pero criado en Portugalete) Alberto Palacio, quien también participó en la construcción del palacio de cristal del Retiro madrileño o la estación de Atocha, por ejemplo.

Venga, sigo con la crónica. Aquí de charleta, mientras esperamos embarque:

 


 


 


Ya va llegando...

 


Nuestro turno, allá que vamos!

 


Ya estamos dentro...

 


La ría...

 


Otra vista del puente colgante:

 


Vista la afición de Camba por colgar a las africanas, no me extraña que nos llevara por aquí (jajjaja es broma; gracias niño, nos gustó mucho ).

 


El paseo se hace corto; ya salimos...

 


Camba qué haces en un aparcamiento de Varader... uich, no he dicho nada!

 


Una vez fuera, marchamos paralelos a la ría:

 


 


Vamos un ratillo tras ese camión, pero tras ver su carga, lo adelantamos ipso facto sin ningún amago de abordaje... no está mal, pero no es Cruzcampo

 


Poco a poco vamos saliendo de la urbe, guiados por maese...

 


 


...y a no mucho tardar, llegamos a destino jeje...

 


Aparcándolas a la sombrita...

 


Buena pinta...

 


...y nos vamos a poner como el Kiko, ñam, ñam...

 


Fuera también tienen mesas y es bonito aquello, pero se está mejor dentro ...más cerca del bebercio y la comida jejeje

 


 


Vaaaya lote nos pegamos; comida, bebercio, postres... al final tuvimos que sentarnos una mijita a reposar

 


Ven reina, te hacemos sitio...

 


Pero tenemos más planes para hoy, así que pasito a pasito nos acercamos a por las africanas:

 


Nos ponemos en marcha rumbo a la costa vizcaína, concretamente a la Busturialdea bermeana para visitar la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, que ayer se nos quedó en el tintero. En cosa de media horita ya estamos de nuevo junto al mar...

 


Camba oteando el panorama...

 


El verde también lo tenemos cerca...

 


Verde por un lado, mar por el otro... qué bonito, leñe...

 


Ahora un pequeño video con maese Camba delante, disfrutando de las curvitas con estilo...

 

 


Ya estamos muy cerca:

 


 


Allí queda, en lo alto de ese istmo:

 


Un poco de zoom para apreciarla mejor...

 


Aun podemos acercarnos más, por una estrecha carreterilla de firme castigado:

 


Estamos cada vez más cerca...

 


Ya, casi, casi...

 


Ahora si, llegamos y aparcamos. Hay poco espacio destinado a parking, pero al ser un día entre semana, no hay problema.

 


Dejando algunos bártulos:

 


Y ahora a posar, un retratito apañao:

 


Lo que serpentea detrás nuestra son las escalinatas, y como luego observamos, parecen ser un Viacrucis. No hay otra manera de llegar arriba y son unos cuantos escalones... pero antes de enfrentarnos a ellos, unas cuantas capturas desde abajo que el sitio bien lo merece, es muy bonito aquello.

 


 


 


 


 


Nos disponemos a subir, cuando observamos a unas damiselas en un Audi ranchera con dificultades por la zona de aparcamiento; parece que no le entran las marchas, y con la ligera pendiente se les va complicando la maniobra de giro... tras ver que no atinan, Camba gentilmente se acerca por si puede echarles... una mano...

 


¡Cuidao con los paparazzi, maestro!

 


 


Bonita sonrisa, pero debo dejar que te enfrentes solo, compañero... me tienen pillado...

...literalmente

 


Bueno va, a subir escalones se ha dicho!
Fotillos en los primeros tramos:

 


 


Está empinado esto, oye...

 


 


Poco a poco vamos perdiendo el resuello jeje... con algo de charleta y risas aprovechando pequeños descansos...

 


Hombreee, una sentadera, bieeennn...

 


Jeje la verdad que pesa subir cargado con el casco de la señora y vestido de romano con capas térmicas, botas y todos los avíos. Pero bueno, vamos subiendo, subiendo, y de vez en cuando echando miradas hacia abajo, que merece la pena:

 


No es moco de pavo, eh... por cierto que en esta ermita se casó Anne Igartiburu, aunque no me veo yo subiendo todo esto con traje y calzado para una boda, no se cómo se lo montarían.

Bueno, ya no queda nada, sólo un pelín más y...

 


 


 


Llegamos. Hala, a picar la campana... ¡y vaya si suena!. Se nota que la usaban para avisos por los pescadores...

 


Vista del frontal de la ermita:

 


La puerta está cerrada y tiene unas ventanas tipo ojo de buey, pero a simple vista no puede apreciarse el interior. Sin embargo, ayudados de la cámara, quitando el flash...

 


...y este es el resultado:

 


Gracias a ese truco podemos apreciarle detalles propios de templos marineros: una proa como base del crucifijo, unas hélices debajo... sencillo pero bonito interior, sin duda.

Junto a la ermita se encuentra un refugio, buen lugar para tomarse una merendola por ejemplo y descansar contemplando las privilegiadas vistas desde lo alto del istmo donde se asienta la ermita.

 


Al lado, bien integrado con las edificaciones, se encuentra un WC un tanto peculiar... y es que, obviamente, no iban a alcantarillar aquello ni ponerle una fosa séptica (a ver cómo iban a vaciarla luego). Lo que no sabemos, si hay costumbre de gritar algo en concreto cuando lo arrojas al mar

 


Bueno, pues parece que ya hemos explorado lo que había por aquí. Unas últimas vistas y charleta antes de bajar:

 


 


Ese "232" hace referencia al número de escalones, aunque hay diversas fuentes y no se ponen de acuerdo, unos citan 231, otros 237... sea como fuere, la subidita es curiosa, si señor.

 


Emprendemos la bajada. Las vistas son realmente buenas; con la mar rompiendo fuerte, deben ser enormemente espectaculares...

 


 


Sun poniente...

 


 


...y la luz del día se va apagando; estamos embelesados con la belleza del lugar y nos sentimos privilegiados de poder disfrutarlo...

 


Instantes después volvemos a la realidad; a la señora y servidor aun nos queda para llegar al destino de pernocta, ya en Cantabria, así que montamos en las africanas y volvemos a Bilbao guiados nuevamente por Camba. Llegamos de noche y el maestro, buen conocedor de la zona, nos detiene en estratégico lugar para hacer una última parada y poder captar estas vistas nocturnas, que sin duda merecen la pena...

 


 


El gran Bilbao:

 


 


Con el gran maese Camba. Muchas gracias amigo por dedicarnos tus atenciones.

 


Nos acompaña un tramo más hasta donde debemos desviarnos; despedida, besos, abrazos y ponemos rumbo a Solares, donde tenemos hecha la reserva para esta noche.

Antes, por recomendación de Maese, paramos en Castro Urdiales para no perdernos algunas de sus vistas y edificios monumentales. Ya desde la entrada vamos viendo a lo lejos las vistas de su zona marítima, pero callejeando un poco conseguimos acercarnos hasta el propio puerto, aparcando junto a la lonja de pescado. Desde allí teníamos cerca su Iglesia de Santa María de la Asunción, el castillo-faro, el puente medieval y la ermita de Sta. Ana:

 


 


 


"(Qué pasa) Tron" xD

 


Como se ve ya era noche cerrada, así que sin más demora pusimos rumbo a Solares. Mientras la señora ocupaba la habitación que teníamos reservada, servidor desmontaba equipaje y cubría con la funda a la africana, que hoy no dormiría bajo techo y hacía fresquete.
Antes de subir, reviso la pletina de refuerzo que recientemente se le colocó al portamaletas... aun en Bilbao, nos dimos cuenta de que la cabeza del tornillo que la sujeta rozaba en el neumático al pillar baches medioqués, seguramente a causa de llevar la moto tan cargada y el amortiguador con mucha tralla encima. Como resultado, dejaba una marca visible en el neumático... y aunque no parecía preocupante, tampoco me dejaba indiferente. Con ayuda de una linterna lo inspecciono más a fondo y observo que dicha cabeza está pillando un cable prolongación de positivo, que en su día coloqué de manera bastante accesible por si tuviera que arrancar con pinzas. Afortunadamente el cable es grueso y no ha llegado a deteriorar su envoltura (o se habría notado rápido). Mañana lo colocaré bien y de paso, ganaré algunos milímetros, a ver si así roza menos el neumático.

Por fin llego a la habitación; llevo unos cuantos días de tute y como es ya tardecito ni siquiera me cambio para no perder más tiempo. Bajamos directamente al restaurante del establecimiento, que al parecer goza de cierta reputación, y damos buena cuenta de los gustosos platos que nos recomienda el encargado. Para finalizar, unos postrecitos (qué rica estaba la tarta de queso, ñam, ñam ), copita, unas fotitos...

 


 


...y a la cama, que mañana será otro día y tengo una ruta planificada por diversos picos cántabros que puede estar guapetona; algunos, conocidos de la Vuelta Ciclista a España. De nuevo la cosa promete...

Para finalizar, un clip-resumen del día de hoy: